Bajo las mantas
oscuros atlas de la memoria
volúmenes limpios y desvanecidos,
plumas y cardos al pronunciar las palabras,
llevo los dedos a ese delta básico
y encuentro ídolos desperezándose,
alerta a las caricias,
eres un arco
una trompeta
una bóveda
un cuadrante somnoliento
algas deslizándose como una marea sin playa
hasta abarcar todos nuestros bordes,
te acercas
y eres un tobogán
una huella y otra y otra
no quiero masticar esas huellas
solo beberlas, fundirlas,
oirlas llegar meciendo el tiempo
soy un crudo satélite para tu boca
giro contigo a las luces de la mañana
huestes acogedoras ya sin sombras
Con Climtemnestra en Micenas
Hace 1 semana