MANTRA PARA REPETIRSE UNO MISMO DE VEZ EN CUANDO

Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy
porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes..
y los futuros tienen una forma de caerse a la mitad,
y después de un tiempo uno aprende que,
si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema,
asi uno planta su propio jardín
y decora su propia alma
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores,
uno aprende que realmente puede aguantar,
que realmente es fuerte,
que realmente vale
y aprende y aprende…
y con cada adiós uno aprende.

Puede que ANONIMO

12 de septiembre de 2009

Algo de música

Extremo





Bruce Thunder Road



Beach Boys Good Vibrations




Free All right now

http://www.youtube.com/watch?v=2B2clFsLA3w

2 de agosto de 2009

Lo nunca visto


Abro el periódico, o escucho noticias y los titulares tienden a lo excelso, al no va más, parece que esta sociedad se tiene que disfrazar con el traje de lo más......catastrófico, bárbaro, desigual, espectácular, con lo nunca visto, en esa frase de circo, ahora que el circo es arqueología y lo circense se desarrolla fuera de la carpa impregnando el mundo con esos valores de exageración y truco permanente.

No hago recolección de titulares pero está en la mente de todos los katrinas, tsunamis, los records de caidas o subidas del mercado o del Everest, las mayores riquezas, los millones de pobres, las primeras veces, lo super o lo pésimo......tanto que parece que sino es lo más de lo más, no haya existido. Cada nuevo acontecimiento o accidente hay que venderlo bien envuelto de mentiras imperecederas.......hasta el acontecimiento del día siguiente, al que le adornan las mismas mentiras.

Me muevo en la creencia, en la fé de lo que me cuentan y en la fé de lo que recuerdo, y estoy lastrado por ella, así las noticias me llegan frías

14 de julio de 2009

Reencuentros

Meses y meses de sequía, tiempo contemplando las nubes, los trenes, los abuelos en el parque, las bicicletas, los sentimientos superficiales y los hondos....tiempo viéndoles pasar hacía a saber qué limbos.
Y sin acordarme de otras muchas cosas que siguen pasando, o deberían hacerlo, al menos, llevándose unos átomos de mi respiración o unos pixeles de mi alma.
Y vuelvo a ver mi rincón favorito de tantos sitios, donde llego y me acomodo como los perros, dando un par de vueltas sobre mi mismo y quedándome quieto mientras las cervezas y los gritos, o los pájaros y balones se alejan despacio.
Y creo no pensar en nada, mente en blanco....pero no, sí que pienso, o creo pensar, aunque todo, todo, es confuso. La gente se muere....y qué?? Bueno, nos morimos, o moriremos, y habrá dolor, angustia, miedos, alegría, laxitud, alivio....y qué???
Comprendo poco ese galimatías habitual que pretende etiquetar las fronteras entre lo que nosotros entendemos como vida y como muerte, con lo fácil que lo resumía mi abuela descreida: "Nuestra muerte es vida para los gusanos".
Lo que más nos cuesta es vivir con la conciencia de que vivimos....y por tanto de que moriremos. Pero eso lo cuentan mejor las religiones....pero porque, aunque sea verdad, son parte interesada en el negocio.

27 de marzo de 2009

La palabra y el aire

La literatura? Hay una literatura oral que pasó de una boca a un oído, o a muchos, y así han seguido pasando leyendas, historias, cuentos, gestas de verdad o de mentira, de una generación a otra.
El placer de hablar, el placer de oír.... y mientras la literatura hace ese recorrido es un arte efímero, volátil como el vuelo de una mariposa, con la salvedad que fecunda con ideas las cabezas que escuchan y de alguna de esas cabezas saldrán, en algún momento, como vuelos de mariposas o aullidos de lobos esas leyendas o historias de verdad o de mentira.
Es una literatura sin precio, de la que es un error preguntarse por su utilidad, basta con sentir las palabras transformarse en moléculas de oxígeno y respirarlas.

Cuando se escribe o se lee ya hay un elemento material interpuesto entre la idea previa y su resultado: el papel, el papiro, la pared, el ordenador. El precio se dispara según el valor mercantil del arte que contenga
Todo vale y nada vale y entre medias hay un montón de cosas que merecen la pena.

25 de febrero de 2009

Limosna y justicia


Pasamos andando delante de alguién que extiende la mano abierta hacia arriba, pidiendo limosna, y una energía canalla nos empuja a mirar hacia otro lado. O peor aún, pasamos a su lado como si pasáramos al lado de una farola, sin mirar y sin ver. Como si fuera trasparente.
La caridad no soluciona la vida, solo y con suerte el día.
No juzgo, ni hay consejos; si tengo algo suelto y no aprovecho para mirar el paisaje urbano o humano, quizá me acerque y deje alguna moneda en su mano. Y no me gusta dar limosna: me parece que al tiempo que le doy mi moneda respaldo las causas que le han llevado a terminar en esa situación, tampoco solucionaria nada que mi bolsillo se quedara vacio porque a la vuelta de mi paseo volvería a encontrarme con esa mano extendida.
O al día siguiente.

24 de febrero de 2009

Pedir perdón

Es mi primera opción, cuando entro en la vida de alguién sin haberselo advertido antes, perdón por entrar sin llamar, perdón por robarle un poco de su tiempo, perdón...para desguarnecer un poco su coraza.
He leído alguna vez por ahí que entre las parejas que se aman verdaderamente el perdón no tiene cabida, con esta frase: "Amar significa nunca tener que pedir perdón". Frase que tiene dos lecturas, una, que si hay amor verdadero no sucederá nunca nada por lo que pedir perdón, ni un mal gesto, ni una mala contestación, nada punible entre los dos, es una lectura muy optimista, casi de fantasía.
Y otra lectura, unidireccional, que si amo de verdad todo lo que venga de mi amor está integrado en el aliento que compartimos, que sería como pedir perdón por respirar juntos en la misma almohada, o como si el agua nos pidiera perdón antes de bebernosla, como comprendemos a nuestro amor el perdón siempre esta demás.
Por otra parte, hay otra frase: "Amar significa saber pedir perdón", pero aquí creo que sustituiría amar por vivir.
Como al amar nos entregamos, la confianza en el otro es ilimitada, y si se pierde de nada valen ya los perdones....es como contribuir a deshacer de golpe, desde los cimientos, una fortaleza y luego querer restaurarla con la misma celeridad.
También se dice por ahí que todo tiene arreglo, menos la muerte, claro, y no es cierto. Hay intentos de arreglo que son una chapuza. Claro que para compensar hay arreglos que parecen una labor de orfebre, que casi ni se nota que algo se había roto -nunca me ha pasado-.

9 de febrero de 2009

El chocolate y el deseo

El chocolate y el deseo: un binomio, una dupla, un conjunto armónico, inseparable. En la América precolombina el cacao era un valor de cambio, una moneda con cáscara, el tesoro imposible de almacenar en cuevas, un tesoro reservado para las despensas. LLegaron los europeos y con su manía de nombrar todo con expresiones latinas, dieron con una muy certera para definir al cacao, theobrama -alimento de los dioses-. Y han tenido que pasar muchos años para que yo pueda ahora dejar de escribir, levantarme, ir a la cocina, y tomar un trozo de chocolate, muy oscuro, y aspirar con cada papila un concierto de sabores, intensos y ligeros, amargos y dulces, con un comienzo áspero, rugoso y suavemente deslizante a la vez. Se puede masticar pero enseguida su consistencia va cediendo y solo el batir de la lengua contra el paladar es suficiente para amasarlo en la boca: es "el momento", justo cuando se mezclan todos los matices y se arma una fiesta de fuegos artificiales que suben de la boca a la nariz, se cierran los ojos como unos diques de contención para canalizar esas sensaciones hacia el cerebro, información que, no por sabida, es menos placentera. Si hay un hermano pequeño del orgasmo, son esos segundos de tránsito del chocolate entre la boca y la esófago. Queda luego un latir diminuto en la boca, que se va apagando, se van despintando dientes, encías...la boca entera, como preparandose para recibir otro pedazo de chocolate. Y ahí el deseo, el deseo de comenzar de nuevo. De volver desde la puerta de la cocina a la puerta del armario y pellizcar la tableta. Así entiendo por qué tardo tanto en escribir cualquier cosa.

30 de enero de 2009

Dioses y Titanes

Va de tenis. Contemplando al viento jugar al tenis con las nubes recordé una frase que le oí a un amigo: Federer juega como lo harían los dioses. Y seguramente es verdad, hay algo de sobrehumano en la facilidad con que se mueve y golpea la bola, en ese deslizamiento sin resistencia con que se mueve por la pista e impulsa la raqueta en la mejor dirección, en la tibieza de su rostro incapaz de romper a sudar, aún en los mayores esfuerzos, en la contemplación mayestática de su dominio en la pista, como si no fuera él el que está jugando, en la condescendencia que parece tener con sus rivales mientras articula su elegancia en cada gesto como si no fuera él, el dios, el que está jugando, sino un enviado divino, un enviado de él mismo. Muchos jugadores se postran ante él y ceden antes de comenzar el juego.
Nadal ante Federer es el representante de los hombres, el se convierte en Prometeo, preserva el fuego y la fé en las posibilidades de la lucha de los hombres por su destino, se convierte en un titán que sufre por cada bola camino de la victoria, se mueve con la emoción y el sentimiento de estar ante un imposible que solo la tenacidad en la pelea hará posible. Se esfuerza, suda, golpea sabiendo que ante el menor desaliento su gloria se hará cenizas.
Solo ante Nadal alcanza Federer una dimensión ligeramente humana, aunque a veces pierda contra otros jugadores parece ausente en la contienda, como si otras ocupaciones le alejaran del juego. Contra Nadal parece ver llegado el momento de abandonar su trono y descender al barro empujado por las furias y ahí, abandonado por sus coros, es él y solo él el que tiene que medir sus armas contra la terca firmeza de un solo hombre.
Nadal rema y rema de un lado a otro de la pista, encaja y devuelve los golpes, parece rendido y se levanta, grita su contento al cielo en cada punto victorioso, está a punto de ser noqueado y una bola imposible llega a la línea bordeando el universo.
Es cierto que Federer juega como los dioses, pero Nadal, Nadal........solo juega como, a veces, lo hacen los hombres.