MANTRA PARA REPETIRSE UNO MISMO DE VEZ EN CUANDO

Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy
porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes..
y los futuros tienen una forma de caerse a la mitad,
y después de un tiempo uno aprende que,
si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema,
asi uno planta su propio jardín
y decora su propia alma
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores,
uno aprende que realmente puede aguantar,
que realmente es fuerte,
que realmente vale
y aprende y aprende…
y con cada adiós uno aprende.

Puede que ANONIMO

21 de mayo de 2010

Despedida

Una etiqueta de curvas en los ojos
y un olor a música en el parque,
pasan los globos arrastrando niños
con pequeños secretos en los puños;
me orillo para no quemarme con tus manos,
respiro las mariposas de esas heridas
que ya no son ni cicatrices,
te miro
y eres un círculo
cerrándose mientras te alejas.

10 de mayo de 2010

Uff

Me resulta difícil escribir.
No tengo las ideas, ni sé qué decir, ni encuentro los motivos para hacerlo.
Quizá el hábito, la rutina, el trabajo...pero escribir lo siento como una pasión, o una afición, y no pienso intentar entenderlo como un trabajo.

30 de marzo de 2010

Se ha muerto en su boca

A Joaquín





¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros
de los ángeles?


Rainer María Rilke: Las Elegías del Duino.



Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


Miguel Hernández: "Elegía a Ramón Sijé"




Los árboles apuntando al cielo
con el fémur abierto,
un bosque de preguntas
entre la tolla
y los helechos encenagados
y...ninguna respuesta,
oro seco para encerrar
el deseo de romper y de talar
la incertidumbre,
oro seco en tu boca
y en las raices que te abrazan,
hospitales con la boca desdentada
de morder amigos moribundos,
al acecho la lluvia en la retina donde
la espiral
o el vértice de tu respiración
se hacían arcilla recién amasada.

La puerta de un desván polvoriento
se abría entre la nieve,
y otra puerta con voces y más voces
de agua, de hojas, de risas,
de avellanas trituradas entre las piedras,
de caminos masticados paso a paso,
de pinceles ya de humo de colores...
esa puerta que se entorna inexorable,
Rilke dice que la van cerrando los soplos de los ángeles,
pero nadie ha sentido en los pinares de Valsaín
mejor música que la creada por las huellas
de la savia y de los huesos
en los cuencos efímeros
de la armonía recién encontrada.

15 de marzo de 2010

Qué hacer...

Tengo,
soy,
siento,
estoy,
pienso...
y entre tanto
consigo tropezar
con más contradicciones,
hago,
río,
contesto,
leo,
bebo...
y dejo de sentir prisa
para contemplar al tiempo
sedarse entre mis dedos.

Versátil cualidad la de
hacer y a la vez ser.

3 de marzo de 2010

Visito el olvido

Visito el olvido una mañana con sol,
haces de sarmiento para el sacrificio de la memoria,
medusas dormidas en las esquinas de la herrumbre,
de la ruina,
abrigo los aleros con nubes de atardecer sombrío,
juegos, historias, viñetas de maíz,
carreras de rescate
o de escondite,
bombillas en los ojos de las vacas,
tenues luces alumbrando la cal y la espera.

Se me aparece la miseria exhausta,
un gong con alcorques desvencijados,
las nueces quemadas ya en el arbol,
abrazadas por un cielo helado,
los libros como panales recién enjambrados,
las madres asomándose a las bardas del tiempo
preguntando al maestro por sus hijos,
mi madre adobando los chicharros de la cena,
la naúsea trillada,
esparcida en el lomo de mi perro
por un aliento de gusanos irisados y acres.

Robo los recuerdos
que encuentro entre las tejas rotas
y sé que no voy a saber guardarlos
-arena o agua entre los dedos-.

26 de febrero de 2010

Volver de madrugada

Alba recubierta de barro,
dorados embozos,
brillos de miel en los escaparates,
jirones de madrugada sorprendida
por un cazador certero.

El tiempo rie con hachas
y tambores,
siempre de fiesta
-gorgojos al compás
de una vereda sinuosa
y descompuesta-

Trizas de luz en la mirada,
dulce
aspera
canalla
tierna
la espera y la resaca,
penitencia larga ante esa batalla
de soledad
que ninguna fiesta prolonga
hasta mañana.

25 de febrero de 2010

Ironía en la nevera

Sin pensar
abro la nevera
y encuentro
más ironía que en oscar wilde:
un oasis de jade en un mar de hielo,
una manzana necesitada de bisturí,
lluvia y médanos en mi cabeza,
un cierzo de ansiedad,
crampones de olvido...
y nunca cierro su puerta
sin masticar una pizca de angustia.

17 de febrero de 2010

Caballos Rojos

Tres Caballos Rojos - Marc





En la pared
pastan tres caballos
con sus crines
sus relinchos de cristal
sus ojos de relámpago nervioso.

En la pared,
enfrente de mis mismo,
ajenos a mi mirada,
los caballos se aquietan
sin coces
bebiéndose con desidia sus belfos redondos.

En la pared...
un golpe, una luz,
salen proyectadas esferas
hacia un paraíso de ecos y dunas,
rodales de grupas
hacia una pradera desbastada
con musgo, pasto, arrayanes
y potros con músculos de bronce.

16 de febrero de 2010

Tu media luna

Tu media luna ejecuta con fruicción
los tonos del silencio.

Me llamas sin aliento desde aquella
constelación de embajadas
marco en el mapa, despacio,
las veces que te oigo respirar,
mengua el murmullo y ya solo se oye
la luz en las ventanas,
sigues absorta la curva
del crepúsculo
en un alarde ahito de esperanza.

Presiento el pulso salivado
de tu lengua muda,
la presiento en un callado regocijo
y sé que galopan por tus dedos
los inicios dispuestos
de una felicidad que nos amaga.

9 de febrero de 2010

Perro en espejo

En la acera un espejo
y delante
un perro interpreta
macedonia de ladridos
a su pupila más alegre,
paciente depredador callejero
de virutas de ternura,
fauces de attrezzo
brillando
en un delta del okavango
en cascorro.

4 de febrero de 2010

Parsimonia o Pasión y Remanso

La ropa revuelta,
la noche travestida de oscuridad
con alevines de luciérnaga
iluminando tu piel,
bebo espuma y fósforo en tu boca,
ascuas de yeso subterráneo
son tus dedos,

un vaho de sal y sed y abismo
me llama desde tu cuerpo,
y vuelo hacia los márgenes del corazón
con una mirada sin párpados,
desenredando la hiedra de sus muros
-se evapora toda sombra y todo sueño
en este taller de alquimista-,

todo es deseo, el arco febril,
veta de hilos plegados a tus huesos,
y el murmullo del agua
besando los manglares,


silentes surcos,
y más surcos
en nuestras espaldas
labrados con cerámica calcinada.

De regreso, la deriva, la playa,
el dique de los abrazos.

27 de enero de 2010

Fuego Primigenio

Encendamos una hoguera en la nieve,
fundir el hielo
con esos ojos mirando perdidos
entre la boca y el musgo.
Luz emigrando a la placenta
de una estirpe de furtivos,
luz afilada en las bóvedas del bosque,
dientes anudados a la carne,
fuego sobre blanco.